
Puaj. Primer lunes de universidad y Peter decide caminar directo hacia su barra de café y arruinarle la vida.
—¿Qué te puedo servir, Peter? ¿Sangre de huérfanos recién nacidos? —pregunta Cat. Él se tensa en el instante en que escucha su voz.
—Jamás podría terminarme tus sobras, Catherine. —Su desprecio le envía sacudidas de emoción al estómago—. ¿Cuánto por tu silencio permanente?
Cat se inclina hacia adelante, observando cómo sus hoyuelos acentúan cada lado de su ceño fruncido. —Ni siquiera tú podrías pagar eso con tu fondo fiduciario, Peter.
Sumérgete en colecciones de libros de romance seleccionados por nuestra comunidad de lectores.