Galatea Logo
ListasAsistencia
Hombres lobo y cambiaformas
Mafia
Romance multimillonario
Romance con un acosador
Romance lento
De enemigos a amantes
Romance paranormal
Compañeros predestinados
Historias deportivas
Libros en universidades
Segundas oportunidades
Ver todas las categorías
Valorada con 4,6 en la App Store
Condiciones de servicioPrivacidadDerecho de desistimientoAviso legalCancelar suscripción aquí
Galatea on FacebookGalatea on InstagramGalatea on TikTok
Cover image for Los lobos de las Tierras Altas Libro 2

Los lobos de las Tierras Altas Libro 2

Autor
Cynthia Foley
Lecturas
227K
Capítulos
33
Autor
Cynthia Foley
Lecturas
227K
Capítulos
33
😱Suspense🧛🏻Vampiros🙅Pareja no deseada🎭Drama🩶Hombres de moral dudosa😌Segundas oportunidades🐺Hombres lobo y cambiaformas👩‍❤️‍👨Compañero predestinado💘Compañeros predestinados💪🏻Protector🧙‍♂️Paranormal y fantasía💪🏻Machos alfa💪Mujeres valientes⚔️Acción y aventura👩🏻‍🍼Madres🧙‍♀️Magos y brujas😊Suave🐺Paranormal

En un mundo donde las manadas de hombres lobo luchan por el dominio, Alaric, un alfa maldito, enfrenta una serie de brutales asesinatos dirigidos contra líderes de manada. Mientras se enfrenta a la posibilidad de que un enemigo que creía muerto hace tiempo, Phineas, esté detrás de los ataques, Alaric debe sortear la traicionera política de su manada y proteger a quienes ama. Laika, una feroz guerrera con un pasado complicado, se une a él en este peligroso viaje, donde la lealtad, el amor y la supervivencia se ponen constantemente a prueba.

Capítulo 1

Libro 2: Maldito

ALARIC

Es extraño que no valoremos la vida aun cuando sabemos que tiene un fin. La damos por sentada, pero cuando nos damos cuenta de que nuestros días están contados es cuando empezamos a valorar cada momento, cada respiración, cada amanecer y atardecer. Mientras, con cada día que pasa, el final se acerca.
Intentamos hacer las cosas bien. Arreglar nuestros errores. Nos esforzamos por ser la mejor versión de nosotros mismos con la esperanza de no dejar más que recuerdos bonitos a nuestros seres queridos. Pero a veces los errores que hemos cometido no pueden deshacerse.
Estaba en mi despacho cuando se abrió la puerta y entró Conan, con las manos detrás de la espalda. Una sola mirada me llenó de temor. ¿Qué podría salir mal? Nada, ¿verdad?
—Las familias alfa y beta de la Provincia del Oeste han sido asesinadas.
Me paralicé, dejé caer el bolígrafo que sostenía sobre el escritorio y miré fijamente a Conan. Si esta era su idea de una broma, no tenía gracia.
—Conan, será mejor que no...
—No estoy mintiendo, Alaric —interrumpió, adelantando la mano derecha para depositar un grueso sobre de manila sobre mi escritorio de caoba.
—Llegó esta mañana. Lo he revisado. Quienquiera que esté detrás de esto tiene una misión, y no puedo averiguar por qué.
Cogí el sobre y lo abrí. Dentro había fotos de escenas horribles. Sangre por todas partes, cabezas cortadas de los cuerpos. La manada del Oeste, tendida sobre su propia sangre.
—¿Qué demonios?
—Incluso los niños fueron asesinados.
Volví a mirar las fotos. Nunca había visto nada parecido en las Tierras Altas. Como había dicho Conan, quienquiera que hubiera hecho esto tenía una misión y no se andaba con pequeñeces.
—Alguien con mal genio debía de estar muy cabreado —dijo Conan, tomando asiento frente a mí. Tenía razón. Solo un gran enemigo haría algo así. Pero, ¿quién? ¿Y por qué habían matado incluso a niños a sangre fría?
—¿Mi padre lo sabe?
—No quiere ser molestado. Mi padre se lo dirá cuando esté libre.
—¿Qué dijeron los miembros de la manada? —pregunté.
—El futuro beta, Cole. ¿Te acuerdas de él?
Asentí, y continuó: —Cole entregó esto, pero tuvo que volver corriendo a su Manada. Es el último superviviente de su familia.
—Vamos —le insté.
—Dijo que los que fueron asesinados tenían posiciones de poder en la Manada o simplemente habían tenido la mala suerte de estar en el lugar equivocado en el momento equivocado. Cole solo sobrevivió porque no estaba allí.
—Deben tener alguna idea de cómo fueron violadas sus defensas.
—Ese es el problema. No lo saben. No hay olor, no hay huellas. Quienquiera que haya hecho eso, se fue sin dejar rastro.
—¿Brujas? —sugerí. Era la única explicación que tenía sentido.
—Tal vez, pero las brujas no suelen dejar desastres como este. Son más... limpias.
Tenía razón. Las brujas mataban, pero lo hacían con inteligencia. Yo era la prueba viviente de eso. Vivía con una maldición dentro de mí, envenenándome lentamente. El tiempo se acababa.
Me quedaban unos ocho meses de vida y no se lo había dicho a nadie. Era mi problema. No quería preocupar a mi madre ni a nadie por lo que había ocurrido la noche de la ceremonia de bautizo de mi hijo. Solo se enterarían cuando fuera demasiado tarde para salvarme.
Laika era la clave, pero no podía obligarla a quererme. Decírselo sería como mendigar su amor. Le había hecho cosas terribles y no podía obligarla a salvarme.
Y hablando de brujas, llevaba un año buscando a Celeste, pero había desaparecido. Su casa se había quemado hasta los cimientos.
—¿Estás bien? —la pregunta de Conan me sacó de mis pensamientos. Mis ojos se posaron en él. No iba a ser el beta. Si yo moría, mi hijo sería el siguiente en la línea, y el hijo de Conan gobernaría a su lado. Pero Conan aún no había encontrado a su compañera.
—Estoy bien —mentí. La verdad es que estaba aterrorizado. No tenía ni idea de cómo iba a terminar mi vida. ¿Sería doloroso? Supongo que lo averiguaría en unos meses.
—¿Y si es Phineas?
—Está muerto —le recordé.
—Nunca encontramos su cuerpo —dijo Conan.
¿Qué? ¿Nunca encontraron su cuerpo? Conan me había asegurado que todo estaba bien, junto con mi padre.
—Me dijiste...
—Mentimos. La habitación que describiste estaba vacía, excepto por un charco de sangre.
—¿Por qué...?
—Tu padre sabía que irías a por él si pensabas que podía estar vivo. Mintió para protegerte. Me pidió que mintiera y lo olvidara —dijo Conan, evitando mi mirada.
—Eres mi beta. ¡Se supone que debemos trabajar juntos!
—Era mi alfa. Su palabra es ley —dijo.
¿Phineas vivo? Parecía improbable, pero no era imposible.
—Este no es Phineas —dije, seguro.
—No estés tan seguro. Trabajaba con brujas, y ellas pueden curar hasta las heridas más mortales. Ha pasado más de un año. Podría ser lo suficientemente fuerte ahora.
Tal vez Conan tenía razón, pero me negaba a creerlo. Esto era algo más grande. Phineas no habría matado a la manada del Oeste. ¿Qué problema podría haber tenido con ellos?
Conan se marchó y me dejó solo en mi despacho, sumido en mis pensamientos. Cogí una de las fotos y me quedé mirándola. No podía entender por qué alguien haría algo así. Tenía la sensación de que me estaba perdiendo algo más importante. Pero, ¿qué podía ser?
Phineas estaba muerto, y si estuviera vivo, no mataría a la manada del Oeste. Yo era su enemigo. Las otras manadas no se preocupaban por los rebeldes como yo. Me había advertido que no salvara a Laika o volvería por ella. Entonces, ¿por qué atacar a otra manada?
Me dolía pensar que yo podía ser la causa de todo esto, que toda esa gente hubiera muerto porque yo me había hecho un enemigo. Y si Phineas estaba detrás de esto, solo había una explicación: estaba matando a las familias alfa y a cualquiera que se interpusiera en su camino para convertirse en el alfa definitivo. Si ese era el caso, entonces esto era solo el principio.

Descubre Galatea

Reordenando tu vidaSkyler, un desafío definitivoMarcello Mafia Libro 2El corazón compuestoLos Dracones

Últimas publicaciones

Enamorada de la mafia Libro 3Enamorada de la mafia Libro 2Pierce Charming Academy 2: Besar al rey semidiós y otras malas decisionesSondeadaLa Serie Blue Ice 2: Enamorándose del hielo azul

Listas de lectura

Ver todo

Sumérgete en colecciones de libros de romance seleccionados por nuestra comunidad de lectores.

Interesantes 🐾🐾🐾🐾

por Natsuke

15 libros

Poliamor

por Ana Cabrera+López

32 libros

Sin leer

por rakytxus

42 libros

Alphas

por vero770908arv

13 libros

Hadas

por Minerva Casas

23 libros

Hombres lobo

por Ana Cabrera+López

153 libros

Historias leidas

por libertad

76 libros

Lobo🐺Wolf

por mcmg70

207 libros

Mi lista Mad12

por mad 12

80 libros

Para leer

por Hezabel

49 libros

Mio

por Domita

5 libros

Los mejores

por Susan lake

14 libros

Relaciones complejas

por Ana Cabrera+López

162 libros

Hombres lobo

por Minerva Casas

26 libros

Para leer

por mad 12

63 libros