
No exactamente un enemigo
Meera se nutre de la competencia, de las respuestas rápidas y de ganar cada rivalidad que se le presenta. La vida universitaria parece perfectamente predecible... hasta que un beso impulsivo a altas horas de la noche con su eterno rival lo pone todo patas arriba. De repente, el chico con el que le encanta discutir ya no se siente como el enemigo. Las viejas bromas se convierten en miradas cargadas de tensión, y cada momento de burla conlleva una nueva chispa que ella no puede ignorar. A medida que los recuerdos cambian y los sentimientos se hacen más fuertes, Meera comienza a preguntarse si el amor puede florecer de años de caos lúdico. Pero una historia enredada, el orgullo obstinado y unos padres curiosos hacen que cada paso hacia adelante sea deliciosamente complicado.
Muuuuucho mejor
MEERA










































