Galatea Logo
ListasAsistencia
Hombres lobo y cambiaformas
Mafia
Romance multimillonario
Romance con un acosador
Romance lento
De enemigos a amantes
Romance paranormal
Compañeros predestinados
Historias deportivas
Libros en universidades
Segundas oportunidades
Ver todas las categorías
Valorada con 4,6 en la App Store
Condiciones de servicioPrivacidadImpronta
Galatea on FacebookGalatea on InstagramGalatea on TikTok
Cover image for Nacida humana Libro 2

Nacida humana Libro 2

Autor
A. Makkelie
Lecturas
16.1K
Capítulos
37
Autor
A. Makkelie
Lecturas
16.1K
Capítulos
37
🐺Paranormal🐺Hombres lobo y cambiaformas💘Compañeros predestinados🎭Drama👩‍❤️‍👨Compañero predestinado🐺Licántropos🌛Dioses y diosas🧙‍♂️Paranormal y fantasía💪🏻Machos alfa

En un mundo donde licántropos y antiguas maldiciones se entrelazan, Kiara lucha con su insatisfactoria relación con Dominic, el Alfa de su manada. Mientras enfrenta batallas, traiciones y una misteriosa maldición que afecta su capacidad de sanar, Kiara descubre su extraordinario linaje y la existencia de licántropos especiales. Con la guía de la Diosa Luna Selene, Kiara deberá unir las partes fragmentadas de sí misma y proteger a su manada de las amenazas que se avecinan, todo mientras lidia con su vínculo cada vez más profundo con Dominic.

Maldición

Segundo libro: El renacer de los licántropos

Dominic empujó a Kiara sobre la cama y la besó apasionadamente. La besó desde la boca hasta la barbilla y luego siguió por el cuello.
Kiara gimió cuando la besó en el punto que unía su cuello con su hombro.
La besó con pasión y lujuria hasta la mandíbula.
Con su mano, subió por debajo de su camisa e hizo que se le pusiera la piel de gallina.
Kiara le pasó las manos por el pelo y le besó con todas sus fuerzas.
Su mano se detuvo brevemente bajo el sujetador y volvió por donde había venido. Kiara volvió a gemir y su espalda se arqueó al sentir su contacto.
Sus labios volvieron a encontrarse en su cuello. Sintió cómo sus caninos se alargaban y rozaban el lugar donde aún tenía que marcarla. Kiara jadeó y su espalda se arqueó de nuevo. Sintió su erección y rápidamente supo que se había empapado las bragas.
Este hombre podría llevarla al límite.
Él se apartó un poco y ella pudo apreciar sus ojos de Alfa, tan bonitos y especiales, con líneas azules. Esos ojos que decían que era un Alfa y que estaba hecho para ella.
Volvió a besarla y arrastró sus besos hasta su cuello y se dirigió a su pecho. Kiara cerró los ojos y gimió al sentir las chispas que le provocaban el contacto de sus labios. Siguió bajando hasta que estuvo casi entre sus pechos y se detuvo.
Se apartó y miró hacia la puerta.
―Ve. ―Fue todo lo que Kiara le dijo. Él la besó de nuevo antes de salir de la habitación. Kiara se dejó caer sobre la cama. Se pasó la mano por la cara y volvió a gemir. Aquella era la millonésima vez que lo llamaban por algún asunto de Alfa.
Habían pasado seis meses desde que ocurrió todo.
La pelea con Alaric, Jared y John.
La traición de Emma, su propia madre, controlada por Lycaon.
Zeus queriéndola muerta.
La visión.
Blake...
Todavía no podía comprender lo que había pasado con Blake. Seguía sin entender por qué. Todo el mundo a su alrededor le decía que lo dejara pasar y se centrara en todo lo que acababa de empezar, pero no podía.
¿Hizo todo lo que hizo únicamente porque ella lo rechazó cuando él le dijo que era su pareja?
Kiara suspiró y se dirigió al baño. Necesitaba una ducha fría.
En los últimos seis meses se había acercado más a Dominic pero él aún no la dejaba entrar del todo. Aún no se habían apareado ni marcado el uno al otro y Leto estaba empezando a perder la cabeza.
Cada vez estaba más ansiosa por compartirlo todo con su compañero pero Dominic no estaba del todo receptivo.
Claro, tenían momentos como éste, pero nunca eran más que momentos. Fugaces. Lo había hablado con Lia y ella le dijo que tuviera paciencia con él.
Bien, paciencia...
Como si además de todo no tuviera una maldición que le haría convertirse poco a poco en humana de nuevo para, al final, ser asesinada por Zeus. Ni que, por la visión que tuvo, supiera que Dominic y su cachorro iban a ser asesinados por Lycaon.
Y Lia seguía diciéndole que tuviera paciencia, que tenía todo el tiempo del mundo...
No...
La maldición comenzó en cuanto Dominic la aceptó, pero en esos seis meses aún no había pasado nada entre ellos. No sabía lo que notaría cuando la maldición hiciera efecto y la convirtiera en humana, pero hasta ahora no sentía ni notaba nada diferente.
Tras una breve ducha, se secó y se vistió con ropa interior limpia, vaqueros azules y una camiseta de tirantes verde. Se recogió el pelo en una coleta alta y salió de la habitación.
Era abril y el tiempo había mejorado mucho en las dos últimas semanas.
Bajó y vio a Lia y Kai besándose en el sofá. No pudo evitar sentir celos de ellos. ¿Por qué no podía tener eso?
Kiara se acercó al futbolín donde Titanas y Helix jugaban uno contra otro. Titanas la vio llegar y le hizo un gesto con las cejas. Ella puso los ojos en blanco y negó con la cabeza. Él se quedó inmóvil y la miró sorprendido.
―Estás de coña, ¿verdad?
Helix giró una de las asas y marcó un punto.
―¡Punto! ―gritó antes de ver la expresión de Titanas. Siguió su mirada y miró a Kiara cuando se acercó a la mesa.
―No, no estoy bromeando ―Suspiró Kiara.
Titanas sacudió la cabeza con incredulidad.
―¿Este tipo tiene una norma de no tener sexo antes del matrimonio o algo así? Porque, para tu información, los hombres lobo no se casan ya que básicamente están casados en cuanto se marcan el uno al otro. ―Kiara lo fulminó con la mirada.
―¿En serio? ¿Aún no os habéis marcado y apareado? ―Miró a Helix y negó con la cabeza.
​​―Vaya, hay que reconocer que tiene mucho autocontrol. Su lobo debe estar matándolo por dentro para salir y hacerlo él mismo ―afirmó Helix.
―¿Su lobo? ¿Qué te parece el mío? ―Kiara se señaló a sí misma―. ¡Leto intenta controlarme todo el tiempo! ―dijo. Alguien se rio detrás de ella. Se dio la vuelta y miró a Ancyor.
Había venido a buscarla hacía dos meses. Llegó después de Helix y no sabían si alguien más estaría por ahí tratando de ayudar a Kiara a encontrar su camino.
Por el momento, podía decir que todos sus tíos licántropos puros eran muy musculosos y guapos. Ancyor y Helix tenían el pelo castaño y sus ojos eran iguales a los de todos los licántropos puros: color azul noche cuando eran humanos y azul neón oscuro con líneas blancas cuando eran lobos. Ah, y todos tenían acento griego.
―Eres una licántropa pura, por supuesto que te estás volviendo loca. Para un licántropo puro marcar y aparearse con su pareja es algo que tienen que hacer para poder fusionar sus almas. Si no lo haces, tu loba va a empeorar ―dijo.
Kiara gimió. Genial, eso era justo lo que necesitaba escuchar.
―Para ser licántropos puros que no tenéis compañeras, sabéis mucho de estas cosas.
Titanas resopló ante su comentario.
―Te sorprendería lo mucho que sabemos. ―Kiara le dedicó una pequeña sonrisa.
―Al menos no tenemos que lidiar con un compañero que no quiere aparearse ―afirmó Helix. Kiara gruñó ante su comentario, lo que provocó la risa de los tres.
―Haz lo que te he dicho y no tendrás que esperar más. ―Kiara puso los ojos en blanco y se volvió hacia Lia.
―No voy a hacer eso. ―Lia sacudió la cabeza con incredulidad.
―¿Qué le dijiste que hiciera? ―preguntó Ancyor. Lia quería explicarle exactamente lo que le había dicho hacía un par de días pero no era algo que su tío necesitara saber. Kiara agarró a Lia y le tapó la boca con la mano.
―Nada. No me dijo nada ―Se apresuró a decir Kiara. Los tres machos se miraron y empezaron a sonreír―. ¡Ni siquiera intentes enlazarla mentalmente! ―gritó Kiara, pero ya era demasiado tarde al ver los cambios en sus caras.
―Bueno, si vas a hacer eso, eres oficialmente una puta ―dijo Helix.
―Sí, pero funcionará. Si la pilla besándose con otro chico sentirá que la pierde y entonces seguro que necesitará aparearse con ella y marcarla ―dijo Ancyor. Kiara gimió y soltó a la risueña Lia.
―Podrías intentarlo ―dijo Titanas. Kiara le miró sorprendida. No podía hablar en serio.
―Estáis locos. ¡No voy a hacer eso! ―gritó Kiara.
―Buena suerte con ser virgen entonces ―afirmó Lia. Kiara negó con la cabeza y se marchó.
―Tu compañera es una zorra ―le dijo a Kai mientras pasaba por delante del sofá.
Kiara salió y pasó por delante del pueblo. Quería salir a correr, pero sabía que en cuanto se dejara llevar por Leto no correría por el bosque, sino hacia su compañero.
Se acercó al campo de entrenamiento y vio a Kyle. Estaba sin camiseta y entrenando a los adolescentes. Él no tardó mucho en fijarse en ella. Suspiró y se acercó a un cofre. Cogió unos pantalones cortos para ella y se los lanzó mientras ella pasaba junto a él hacia el árbol donde siempre se cambiaba.
Kyle la ayudó a liberar la tensión que tenía de estar con Dominic. Había estado entrenando con él casi todos los días y había mejorado mucho en su forma humana. Se quitó los vaqueros y se puso los pantalones cortos. Salió por detrás del árbol e inmediatamente esquivó el brazo de Kyle. Él se rio entre dientes y ambos se colocaron en su posición.
―Siento haberle echado.
―No pasa nada. Ya estoy acostumbrada y de todas formas no iba a ninguna parte ―dijo Kiara mientras suspiraba. Le dirigió una mirada de disculpa.
―Me gustaría decirte que es cuestión de tiempo, pero ya han pasado seis meses ―dijo Kyle.
Él atacó y ella bloqueó su brazo y su patada. Ella le agarró el brazo y lo giró sobre su espalda. Kyle se giró rápidamente y le hizo un placaje. Ella saltó por encima de él y le placó en el proceso. Cayó encima de él y le dislocó la muñeca. Kyle se quejó por el dolor que sintió en el brazo. Kiara se apartó de él.
―Simplemente no lo entiendo. Es como si me quisiera pero al mismo tiempo no me quisiera. Me siento muy perdida. ―Kyle se recolocó la muñeca en su lugar y también se levantó.
―¿Alguna vez intentaste dar el paso? ―Kiara tragó saliva, pero no reaccionó. Sí, lo hizo, pero le resultaba incómodo hablar de ello con él. Kyle comprendió su silencio.
Volvió a atacar. Kiara lo esquivó y lo placó. Kyle se levantó rápidamente y la agarró por el brazo y el cuello. Kiara consiguió sacar el brazo de su agarre, pero el impacto le dislocó el codo. Kiara gritó y cayó de rodillas. Su piel se puso azul inmediatamente.
Eso no le había ocurrido nunca.
Kyle se agachó y tenía la misma cara de sorpresa. La agarró del brazo y se lo empujó hacia atrás. Kiara gritó de dolor e inmediatamente supo que algo no iba bien. Era el peor dolor que había sentido nunca y no mejoraba.
El cielo se oscureció y con él llegaron los relámpagos. Una lágrima rodó por su mejilla al oír el trueno. Era como si Zeus se riera de ella. Miró a Kyle.
―La maldición.

Descubre Galatea

Cuando cae la noche: edición Mr. GibsonLos Gemelos del Alfa Libro 2El contrato Carrero 3: Encontrar la libertadUna propuesta inmoral: domando a la herederaEl pequeño y sucio secreto de papá

Últimas publicaciones

No existe tal cosaLo que queda: La historia de John BakerLa rosa del diablo 2: Amor encadenadoConstante y fervienteRota 3: Rota, para siempre

Listas de lectura

Ver todo

Sumérgete en colecciones de libros de romance seleccionados por nuestra comunidad de lectores.

Para leer

by mad 12

63 libros

Mi lista Mad12

by mad 12

79 libros

Hombres lobo

by Ana Cabrera+López

152 libros

Lobo🐺Wolf

by mcmg70

205 libros

Yaqui blanca 2

by Yaqui blanca

6 libros

2 books in 1 & maybe another book

by Cuddlywifey

4 libros

Good book but 1/2 spicy 🌶️🌶️

by Chicken Momma

36 libros

Finished books Library 2

by Donna Cravens Cooper

475 libros

Books read and loved 2

by Lau reads n reads

226 libros

2025 Spooky, Sexy, Scary

by Mia Mina MacDonald

6 libros

Read 2025

by Desireeg87

26 libros

2

by mary

5 libros

2ce; may read again

by Shelaine

26 libros

So Worth a 2nd Read🤭🥰😜

by SuperNerd

18 libros

2

by icyfrances

4 libros