
Ese chico de ojos azules
Tras terminar sus estudios en el extranjero, Stella regresa a casa esperando encontrar los campos familiares, el caos de su familia y la libertad que siempre ha amado. Lo que no espera es al nuevo peón de la granja, que la espera en el aeropuerto para recogerla. Beau es callado, capaz y demasiado distracción para alguien que planea enfocarse en el trabajo y mantener la vida sencilla. Stella es audaz, vivaz y acostumbrada a salirse con la suya, lo que hace que cada conversación entre ellos chisporrotee con una tensión juguetona. La vida en la granja de repente se siente distinta con él cerca. A medida que los días se llenan de botas embarradas, bromas picantes y miradas furtivas a través de los campos abiertos, ambos intentan fingir que nada está cambiando. Pero los corazones tienen su propia manera de divagar, sobre todo cuando dos almas testarudas no dejan de cruzarse en el punto donde el trabajo y la atracción chocan.
Conociéndolo
STELLA










































