
Mesa Once Libro 2: Dos Pueden Jugar este juego
Eirin juega sus cartas con cautela: brillante abogada de día, algo mucho más peligroso de noche. Se adentra directamente en la guarida del león cuando su camino choca con el de Henrik, el Don más frío de Ordridge. Él está acostumbrado al poder, al control y a conseguir lo que quiere… hasta que aparece ella. Su atracción es instantánea, sus motivos, cualquier cosa menos simples. Con secretos entrelazados como seda y acero, quedan atrapados en un juego de poder, engaño y deseo que ninguno de los dos planeaba perder. Pero cuando cada movimiento arriesga algo más que el control, ¿podrá alguno de los dos alejarse sin rendir algo real?
Capítulo 1
Libro 2: Dos Pueden Jugar
EIRIN











































