Galatea Logo
ListasAsistencia
Hombres lobo y cambiaformas
Mafia
Romance multimillonario
Romance con un acosador
Romance lento
De enemigos a amantes
Romance paranormal
Compañeros predestinados
Historias deportivas
Libros en universidades
Segundas oportunidades
Ver todas las categorías
Valorada con 4,6 en la App Store
Condiciones de servicioPrivacidadImpronta
Galatea on FacebookGalatea on InstagramGalatea on TikTok
Cover image for Snap Libro 5

Snap Libro 5

Autor
Lyra Lawson
Lecturas
17,3K
Capítulos
51
Autor
Lyra Lawson
Lecturas
17,3K
Capítulos
51
😱Suspense🌼Virgen💪🏻Protector🎭Drama🏙️Contemporáneo💓De amigos a amantes👯Gemelos🔒Proximidad forzada

La vida de Isla Talbot da un giro dramático cuando se reencuentra con su amigo de la infancia, Parker Flaherty. Mientras exploran su romance reavivado, se enfrentan a una serie de desafíos, incluyendo traumas del pasado, malentendidos y un acosador peligroso. Su viaje desde Nueva York hasta un resort aislado pone a prueba su relación y su determinación. En medio del caos, Isla y Parker deben confrontar sus miedos e inseguridades más profundos para encontrar el camino hacia la felicidad y la seguridad.

Prólogo

Libro 5: Fluye

Isla y Parker fueron mejores amigos toda la vida, y estuvieron enamorados uno del otro en secreto. Cuando acaban siendo compañeros de piso en Nueva York durante unas prácticas de verano las cosas empiezan a calentarse... pero, ¿sus sentimientos arruinarán la amistad que los une? .

SOPHIE

Suena el timbre, pero cuando miro por la mirilla, no hay nadie.
—¡Mami! ¡Hay alguien fuera! —grita Parker. La cortina se mueve de un lado a otro mientras intenta subirse al alféizar de la ventana, y deja a la vista solo sus pequeñas piernas que patalean.
La nativa de Boston que hay en mí dice que ignore los fuertes ¡rings! del timbre; si no puedo ver quién está en mi puerta es un depredador escondido entre los arbustos, listo para asesinarme a mí y a mi familia.
La parte racional de mi cerebro, que aún se está aclimatando a los suburbios de Nueva Jersey, le dice a mi parte más cabrona de Massachusetts que se calle. Respiro hondo y abro la puerta para encontrarme con mi destino.
—¡Hoooola!
Una cabecita rubia apenas me llega a la altura de la cadera. La chica se balancea sobre sus pies, sonriéndome. Los asesinos rara vez son tan bonitos, y nunca tan jóvenes, así que creo que estoy a salvo.
—¡Hola! —exclamo— ¿Quién eres?
—Isla Marie Talbot —responde orgullosa.
Es un gran nombre. Me llevo la mano al corazón. —Mi segundo nombre también es Marie —le digo.
Isla Marie jadea. —Eres bonita.
Me gusta mucho esta niña. —Gracias, Isla. Tú también eres muy guapa.
—Yo vivo allí —dice, señalando la casa junto a la nuestra— ¿Hay niños aquí?
Aquí hay niños. Miro a Parker, pero sigue en el alféizar de la ventana, observando la interacción desde el ángulo más inconveniente posible.
—Parker y James son mis hijos, y su papá, Evan, es como un niño grande —le digo.
Isla suelta una risita mientras se tapa la boca con su puño regordete.
—¿Tu mamá o tu papá saben que estás aquí? —pregunto.
Por mucho que me gustaría invitarla a entrar y presentarle a los niños, prefiero mantener mi nombre fuera de los registros policiales.
Un secuestro accidental no ayudará a la reputación de la familia en nuestro nuevo vecindario.
—Eh, no lo sé. Tal vez —levanta las manos y los hombros en un exagerado y adorable encogimiento de hombros.
—¿Qué tal si te llevo a casa y así conozco a tu mamá y a tu papá?
—De acuerdo —los labios de Isla se crispan y frunce un poco el ceño.
Su reacción dispara una campana de alarma en mi cabeza, la que aún está traumatizada por todo lo que soporté antes de cambiar mi apellido Callahan por Flaherty. —¿Quieres ir a casa? —pregunto.
Isla niega con la cabeza.
Entonces no puedo enviar a esta niña a casa. —¿Qué tal si juegas con Parker y James afuera mientras me reúno con tu mami y papi? —sugiero.
Las cortinas se agitan cuando Parker oye su nombre y «jugar» en la misma frase.
Isla iguala su entusiasmo con un chillón: —¡Sí, por favor!
—¡Evan! —grito por mi marido.
Se detiene en el vestíbulo, esquivando por los pelos el escudo del Capitán América que Parker deja a un lado cuando el timbre de la puerta llama su atención. —¡Hola! —exclama a Isla.
—¡Holaaa!
—Isla vive al lado, pero no quiere volver a casa. Voy a pasar a avisar a sus padres que está aquí. ¿Puedes esperar con ella fuera? —le pregunto a Ev.
—Vale, por supuesto —responde— ¡PJ! ¡James! ¡Venid a conocer a vuestra vecina!
Dos bolas de energía idénticas apenas se tocan la una a la otra cuando Parker salta desde el alféizar de la ventana y James salta por el pasillo.
Oigo sus agudas presentaciones mientras atravieso el césped en dirección al bungalow de al lado.
Los desconchones en su pintura roja revelan un revestimiento amarillento que hace juego con sus contraventanas torcidas. Los escalones de cemento que conducen a la puerta de entrada blanquecina están cubiertos de maleza.
Una sensación de inquietud me llena el estómago. Quiero creer que el origen es el exterior descuidado de la casa, pero en mis entrañas sé que es algo más siniestro.
La cara que puso Isla cuando le sugerí que la llevara a casa fue suficiente.
La puerta se abre después de tres golpes. Un hombre con barriga, pelo engominado y dientes amarillos me mira con ojos brillantes y furiosos. —¿Puedo ayudarle? —me dice.
—Hola. Soy Sophie Flaherty. Me acabo de mudar a la casa de al lado —le lanzo una sonrisa amistosa que él decide no devolver— ¿Es el padre de Isla?
—Sí. ¿Por qué?
—Solo ha venido a presentarse. Quería que lo supiera —le explico con mi voz de madre.
—¿De acuerdo?
—Es bienvenida a pasar el rato en mi casa, a menos que la necesite para algo. Tenemos gemelos que...
—Sí. Solo tráigala de vuelta.
La puerta se cierra en mi cara. Maldito imbécil.
Sacudiendo la cabeza, doy una zancada hacia nuestra casa de estilo Cape Cod.
Ev y yo pretendíamos criar a nuestra familia en la ciudad, pero nuestro apartamento parecía encogerse un par de metros cuadrados con cada centímetro que crecían los niños.
Cuando cumplieron cuatro años, nuestra casa de dos dormitorios parecía un estudio.
Los sueños de aventuras urbanas se transformaron en ansias de tener nuestro propio patio cuando Parker intentó bañarse en la fuente del parque del barrio y James se enredó en una pelea con un gato callejero, lo que le valió una serie de vacunas contra la rabia.
Isla, Evan y los chicos se sientan en círculo bajo el arce, todos riendo histéricamente.
Siento un cosquilleo en el pecho. Echo de menos la energía de la ciudad, pero este es el tipo de momento Kodak que hace que mi corazón sienta menos pena por Hoboken y Nueva York.
—¡Mamá! Isla cumple cinco años —grita emocionado James.
—¡Igual que tú! —exclamo, acomodándome en la hierba entre Ev y Parker.
Isla extiende el brazo y flexiona la mano para mostrar cinco dedos. James y Parker la imitan como un par de clones.
Una sonrisa salvaje y traviesa se dibuja en las mejillas pecosas de Parker, que se pone en pie de un salto y golpea a Isla en el brazo anunciando: —¡La llevas! Te toca.
Isla se deshace en risitas, resoplando y chillando mientras carga tras los chicos.
Con un ojo puesto en los tres niños que se persiguen por el jardín y otro en mi marido, le cuento a Ev mi incómodo encuentro en la puerta de al lado.
Me besa suavemente en la mejilla, sabiendo lo doloroso que puede ser para mí ver a unos padres apáticos. —Le dejaremos la puerta abierta —murmura.
—Me encanta... —empiezo a suspirar.
—¡Isla! ¡A casa! —grita una voz ronca.
Para cuando levanto la cabeza del hombro de Evan, la puerta ya está dando un portazo detrás del padre de Isla.
—Tengo que irme —dice—. ¡Hasta luego!
Nos despedimos con la mano. James entra en casa de un salto, seguido de Ev, mientras Parker se queda en el patio, mirándome.
—Mamá, ¿puedo casarme? —pregunta con tono serio.
—Algún día —respondo.
—Quiero casarme con Isla —me informa.
Madre mía. —Si Isla también quiere casarse contigo, podéis casaros algún día —le digo.
Y allí estaba yo, preocupada de que nuestra nueva vida en los suburbios fuera aburrida.

Descubre Galatea

The Greystone Ridge Pack 6: El lobo de sangre rojaUn nuevo hogarDescubriéndonos 4: BeatitudEl universo de la discreción: MusaHermandad LILAC 3: Frente a mis narices

Últimas publicaciones

No existe tal cosaLo que queda: La historia de John BakerLa rosa del diablo 2: Amor encadenadoConstante y fervienteRota 3: Rota, para siempre

Listas de lectura

Ver todo

Sumérgete en colecciones de libros de romance seleccionados por nuestra comunidad de lectores.

Lyra Lawson Snap series

by Kelly Blanchette

5 libros

Free?

by Orquidia

4 libros

Alienígenas

by Ana Cabrera+López

18 libros

Sagas

by Martaaaaa

6 libros

Atracción

by Nerea Oliveiras

73 libros

Vaqueras

by Lea D

32 libros

Brujas

by Minerva Casas

26 libros

Sci-Fi

by mcmg70

35 libros

Hombres lobo

by Minerva Casas

26 libros

Billionaires Finished

by Jaguar

93 libros

Relaciones complejas

by Ana Cabrera+López

161 libros

Hadas

by Minerva Casas

23 libros

Interesantes 🐾🐾🐾🐾

by Natsuke

15 libros

🔥

by Mira Lumina

27 libros

Mio

by Domita

4 libros