Con solo metro y medio de estatura, Wilma tiene el pelo oscuro, cobrizo y rizado, y unos enormes ojos marrones enmarcados en una cara en forma de corazón. Enseguida me atrapa con su torbellino de energía entusiasta. Ruidosa pero no dominante, es directa, amable y ligeramente aterradora. Me introduce en mi nueva planta, me asigna una mesa cerca de su despacho y me expone mis responsabilidades como parte de su equipo, empujándome una caja llena de archivos. Cree que lanzar a alguien a lo más hondo saca a relucir su valía interior.