Galatea Logo
ListasAsistencia
Hombres lobo y cambiaformas
Mafia
Romance multimillonario
Romance con un acosador
Romance lento
De enemigos a amantes
Romance paranormal
Compañeros predestinados
Historias deportivas
Libros en universidades
Segundas oportunidades
Ver todas las categorías
Valorada con 4,6 en la App Store
Condiciones de servicioPrivacidadDerecho de desistimientoAviso legalCancelar suscripción aquí
Galatea on FacebookGalatea on InstagramGalatea on TikTok
Cover image for Captúrame Libro 2

Captúrame Libro 2

Autor
Daphne Watson
Lecturas
423K
Capítulos
20
Autor
Daphne Watson
Lecturas
423K
Capítulos
20
😱Suspense⚔️De enemigos a amantes🎭Drama🏍️Chicos malos🏙️Contemporáneo💪🏻Protector💰Multimillonarios💪🏻Machos alfa🥵Erótica🔫Mafia🤑Multimillonarios😈Romance abusivo🔒Proximidad forzada🖤Oscuro

Katherine creía haber dejado atrás su oscuro pasado, pero al regresar al mundo tras meses de recuperación, se ve envuelta con un misterioso desconocido llamado Caleb. Mientras se adapta a su nueva vida, descubre que su pasado no está tan enterrado como pensaba, y que el hombre al que creía muerto, Xavier, está muy vivo y mueve los hilos desde las sombras. Obligada a enfrentar sus miedos y una peligrosa red de mentiras, Katherine deberá decidir en quién confiar y cómo recuperar su vida.

Capítulo 1

Libro 2: Ódiame

Pasaron tres meses. Tres meses desde que dejé a ese monstruo, Xavier.
Lo maté, pero aún así no sentía ningún remordimiento. Se lo merecía.
Me quitaron los yesos de la pierna y la mano y, afortunadamente, todo cicatrizó perfectamente. Volví al trabajo, luego de estar en casa dos meses y medio. La recuperación fue una putada, pero ya estaba bien.
Xavier llevaba meses muerto y nadie lo sabía. Creo que la policía buscaba al asesino, pero no se sabía nada de nadie.
Al principio, tuve miedo. Yo era la asesina.
¿Y si me pillan?
Xavier era un hombre poderoso, pero todavía nadie sabía que se había ido. Aún me preocupaba un poco.
Pero tal vez la vida iba por buen camino, y estos solo se convertirían en recuerdos de una época jodida.
Arabella me cuidó durante el primer mes que estuve de vuelta en casa. Mi cuerpo había sido tan golpeado que no era capaz de moverme por mí misma. Aunque mi cuerpo estaba roto, mi mente no.
Fue duro volver a estar sola. El miedo seguía vivo.
Pensé en volver a casa, pero había venido aquí para hacer una nueva vida, y nadie me iba a impedir conseguirlo.
Todos en el trabajo se preocuparon y conmocionaron al oír lo que me había pasado. Pero no sabían toda la verdad. Creían que me habían atacado en la calle.
Esta noche, sería la primera vez en tres meses que por fin volvería a salir. Durante este tiempo, solo me quedaba en casa y en el trabajo, pero Arabella me convenció para que volviera a salir y me lo pasara bien.
Llevaba un vestido rojo brillante con tacones negros. Cuando me senté en el taxi con las chicas, me sentí más tranquila, pero el miedo persistía en mi cabeza.
Llegamos al club, que estaba lleno hasta el borde. Gente de todas las edades bailaba y se divertía, aparentemente despreocupada y feliz. Justo lo contrario de lo que yo sentía.
Nos ubicamos junto a una mesa cuando el camarero trajo nuestras bebidas.
—Relájate, Katherine. Él ya no está aquí. ¡Estás a salvo, y por fin puedes divertirte! —Arabella gritó. Las chicas tararearon su acuerdo.
—Lo sé, Arabella, pero todavía tengo una sensación en la nuca...
—Lo sé, amor, pero necesitas empezar a vivir de nuevo. Ya es hora.
Tenía razón. Ya era hora. Por fin estaba muerto, y yo podía volver a divertirme y disfrutar de la vida.
Me bebí tres chupitos de tequila y me dirigí hacia la pista de baile. Las chicas me aclamaban.
El DJ empezó la canción Cyber Sex, la multitud estalló y, con mi cuerpo a gusto con el alcohol, empecé a bailar.
Al sentir un par de manos en mis caderas, me tensé.
Estaba bailando con un desconocido sin siquiera mirarlo. Me giré y vi a un tipo guapo, que parecía tener unos treinta años. Estaba buenísimo.
Le rodeé el cuello con los brazos y tiré de él.
—Hola, guapo —lo saludé. Él me devolvió la sonrisa.
—Oye, preciosa, ¿qué tal si vamos a un sitio más tranquilo?
Asentí con la cabeza y nos detuvimos junto a las chicas para despedirnos. Me dieron el visto bueno y me desearon suerte.
—Vamos, chica. Es delicioso —susurró Isa.
Me fui con el desconocido y subimos a su coche. Conducía un Audi con suaves asientos de cuero. El coche era una belleza. Me pregunté a qué se dedicaría.
Llegamos a su apartamento, me abrió la puerta y me condujo al interior. El apartamento estaba en el tercer piso. Era moderno y caro.
—¿Vino? —Preguntó, dirigiéndose a la cocina.
—Claro —respondí.
Me trajo una copa de vino blanco y bebí un gran sorbo. El vino estaba bueno. Caro.
—Entonces, ¿a qué te dedicas? —Le pregunté.
Me miró.
—Trabajo para un hombre muy conocido. Bueno, solía hacerlo. También dirijo un club nocturno a su nombre. De ahí viene el dinero. ¿Y tú?
—Soy diseñadora de interiores —respondí.
—Hmm, bien. Así que tal vez podrías cambiar algo aquí alguna vez.
—Claro —le respondí coquetamente.
Parecía agradable y tranquilo.
Me señaló el sofá y nos sentamos. Hablamos de todo. Mis padres, sus padres, nuestros trabajos y si nos gustaban, etcétera.
Era muy simpático, y tuve la sensación de que podía contárselo todo.
Así que pasamos la noche, bebiendo vino y hablando hasta por los codos.
***
Me desperté en un sofá. Me dolían el cuello y la cabeza. Había tomado demasiado vino. Miré alrededor del salón, y me di cuenta de que seguía en el apartamento del desconocido. Dios, ni siquiera sabía su nombre.
Me levanté y busqué mis zapatos. Los encontré al final del sofá y, cuando iba a cogerlos, se abrió la puerta.
El apuesto desconocido entró vestido con vaqueros y camiseta. Seguía teniendo un aspecto delicioso.
Sonrió y se acercó.
—Hola, dormilona. Te has quedado inconsciente —se rió.
—Debe haber sido un vino fuerte —sonreí y recogí mis zapatos. Me senté en el sofá y me los puse.
Tomó asiento a mi lado y me dijo: —¿Quieres ir a tomar un café? ¿O a desayunar?
—Hmm, probablemente debería irme a casa. Pero, ¿qué me dices de cenar mañana? Trabajo hasta las cinco. Después podemos salir —le ofrecí. Era simpático. Podría ser un buen amigo con quien hablar.
—Me encantaría. Te recogeré. Aquí tienes mi número —intercambiamos números y me llevó al ascensor.
—Adiós, hasta mañana.
El ascensor empezó a cerrarse, y entonces me acordé. Ni siquiera le pregunté su nombre. Oh, Dios, realmente era tonta.
Al llegar por fin a casa, me duché y me preparé para ir a trabajar.
Eran las siete y media. Todavía tenía tiempo antes de irme, así que repasé algunos trabajos que tenía que terminar esta semana. Hoy tenía que reunirme con un cliente, para repintar algunas habitaciones de una mansión de la ciudad.
Pronto me fui a trabajar y el día pasó volando, hasta que tuve que salir para reunirme con el cliente de la mansión.
El taxi me dejó en un lugar conocido. Recordé aquellos árboles.
Dios mío. Era su mansión. La mansión de Xavier. Sentí que el suelo temblaba bajo mis pies.
—Hola, señorita. El señor la espera. Sígame.
Lo seguí, esperando en silencio que la mansión hubiera sido vendida a alguien nuevo, y que Xavier estuviera realmente muerto.
La mansión era magnífica. Nunca la veía desde fuera. Era una obra de arte. No me extrañaba que Xavier la tuviera. Me maravillé con la vista. Pero también estaba asustada, sabiendo que probablemente él estaba allí.
Llegamos a la puerta principal, abierta por una criada que nos condujo al interior.
Temblaba de miedo. ¿Y si Xavier no estaba muerto? ¿Y si había sobrevivido? Mi mente se arremolinaba con los «y si...»
Me condujeron al gran salón y vi que me esperaba una cara conocida.
—Tú —exclamé. El chico de hoy, del que aún no sabía el nombre.
—Dios mío, qué coincidencia. Creo que al menos deberíamos intercambiar nuestros nombres, si vamos a trabajar juntos —me abrazó.
—Por supuesto. Soy Katherine.
—Un placer, Katherine. Soy Caleb.
—Entonces, ¿esta mansión es tuya? —No pude evitar preguntar.
—La compré el mes pasado. Se puso a la venta tan rápido que no me lo podía creer. Oí que era la casa de un hombre poderoso, pero parece que desapareció hace poco —dice.
—Hmm, interesante. Entonces, muéstrame lo que quieres hacer.
—Sígueme. Hay algunas habitaciones que me gustaría cambiar.
Me enseñó algunas habitaciones de invitados que quería rehacer, así como el salón.
—Bien, eso es todo. Solo cinco habitaciones. Si pudieras terminarlas rápido, te lo agradecería mucho.
—Por supuesto, lo haré lo mejor que pueda. Entonces, ¿qué tema te gustaría?
—Hmm, hagámoslo moderno con un giro.
—Lo haré —me reí con él. Solo necesitaba encontrar el giro que él quería con la belleza de este lugar.
—Ven. Hice la cena mientras mirábamos las habitaciones, así no tenemos que volver corriendo. Teníamos previsto salir, de cualquier manera.
—Cierto, claro. Ya tengo un poco de hambre.
Nos llevó a la mesa y me sacó el asiento. La última vez que estuve aquí fue con él. Sentí que me temblaban las manos, mientras apartaba todos los malos recuerdos e intentaba centrarme en Caleb.
Nos sirvieron la cena, que olía deliciosamente. Había pescado y una ensalada, y esperaba que también hubiera postre.
—¿Así que has vivido aquí toda tu vida?
—Oh, no, me mudé aquí hace unos meses. Antes vivía en Nueva York.
—¿En serio? Qué interesante. Fui allí por negocios, pero siempre quise vivir allí algún día —Sonrió.
—Deberías, es una ciudad maravillosa, y podrías encontrar a alguien fácilmente —le guiñé un ojo.
Era guapo y simpático, pero yo lo veía más como un amigo que como otra cosa. Y pensaba que todavía necesitaba espacio, después de todo lo que había pasado.
El tiempo pasó muy rápido y la cena concluyó. También tomamos postre: un mousse de chocolate que estaba de muerte.
Me sentía relajada y en paz, lo cual era extraño por el lugar donde estábamos.
—Bueno, creo que debería irme pronto —me levanté y me dirigí a la puerta principal.
—Espera, puedo llevarte. Tengo que pasar por mi apartamento a recoger unos documentos —me llevó a su coche, y pronto salimos hacia la ciudad.

Descubre Galatea

Una SemanaSerie Sombra de Luna Libro 5: Una llama eternaUn bebé para DanaLoba con cicatricesCita en el Armario

Últimas publicaciones

Enamorada de la mafia Libro 3Enamorada de la mafia Libro 2Pierce Charming Academy 2: Besar al rey semidiós y otras malas decisionesSondeadaLa Serie Blue Ice 2: Enamorándose del hielo azul

Listas de lectura

Ver todo

Sumérgete en colecciones de libros de romance seleccionados por nuestra comunidad de lectores.

BDSM

por mcmg70

22 libros

🫦🍒

por Mar Mor

6 libros

Sin leer

por rakytxus

42 libros

Sagas

por Martaaaaa

15 libros

Vaqueras

por Lea D

34 libros

Brujas

por Minerva Casas

26 libros

Alienígenas

por Ana Cabrera+López

18 libros

Interesantes 🐾🐾🐾🐾

por Natsuke

15 libros

Mio

por Domita

5 libros

Hombres lobo

por Minerva Casas

26 libros

Sci-Fi

por mcmg70

35 libros

Relaciones complejas

por Ana Cabrera+López

161 libros

Historias favoritas

por Raquel Ocaña Martínez

156 libros

Hadas

por Minerva Casas

23 libros

Mi lista

6 libros