
Las chicas solo quieren divertirse
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Capítulo 1
Las chicas solo quieren divertirse
Había sido un día infernal.
Vivianne tiró su ropa, prenda por prenda, formando un montón mientras se desvestía para ducharse. Se soltó el pelo, y este cayó en una brillante cascada sobre sus hombros. Luego, ajustó el agua lo más caliente que su cuerpo pudo aguantar.
Le dolían los músculos, sentía el cuerpo tenso y lo único que necesitaba era relajarse.
Al entrar en la ducha, el chorro de agua caliente la empapó al instante, recorriendo su cuerpo desnudo y pegándole el pelo al cuero cabelludo. Suspiró mientras el vapor la envolvía.
Tras presionar el dispensador de jabón líquido en las palmas, se tomó su tiempo para deslizar las manos resbaladizas por el cuello y los hombros hasta ahuecarlas sobre sus pechos.
Trazó círculos con el pulgar sobre sus pezones endurecidos y, al repetir el movimiento, Vivianne dio un paso atrás y apoyó la espalda contra los fríos azulejos de la pared de la ducha.
El jabón formó una espuma burbujeante sobre sus tetas, y siguió el recorrido de sus manos bajando por los brazos, el torso y las piernas. El deseo palpitó entre sus muslos, y se quedó mirando el cabezal de la ducha. Estaba desesperada por relajarse un poco.
Vivianne agarró el cabezal extraíble y roció el agua caliente sobre su piel. Jadeó en cuanto el agua le golpeó los pezones.
Un suave gemido escapó de su garganta al sentir que un cosquilleo de placer bajaba como un relámpago desde los pezones hasta la entrepierna. Vivianne echó la cabeza hacia atrás mientras trazaba con calma un camino descendente hasta su coño con el cabezal de la ducha.
Vivianne gimió más fuerte cuando el agua pulsó con dureza contra su clítoris necesitado; su coño se estremecía, simplemente necesitando más. Se pellizcó un pezón, haciéndolo rodar entre los dedos mientras cerraba los ojos.
La presión del agua, dirigida a su zona más íntima, aumentaba cada vez más la tensión en su interior. Aquellos fuertes chorros de agua caliente golpeando su clítoris tenían algo que la volvía loca.
No podía aguantar más.















































