
Boxing Day
«Abre las piernas, Millie».
No podía creer que estuviera en el ring con el entrenador jefe del gimnasio de mi padre. Leo me sacaba más de diez años y era absolutamente intocable.
Y aun así me estaba entrenando en secreto.
Cuando me apunté al torneo de Boxing Day para salvar mi pastelería, toda mi familia apostó en mi contra. Si mi padre descubría que Leo me estaba entrenando para ganar, le despediría y a mí me desheredaría para siempre.
Imagina lo que haría si supiera lo que más estaba pasando entre nosotros.
Leo me empujó los pies hacia los lados y me dedicó una sonrisa que supe al instante que iba a traer problemas.
«Buena chica».
Pero empezaba a pensar que un poco de problema valía la pena.
Capítulo Uno
MILLIE









































